COMUNIDADES DE CAQUETÁ Y GUAVIARE FORTALECEN SUS SISTEMAS DE MONITOREO DE INCENDIOS FORESTALES

Durante tres años, organizaciones comunitarias de Belén de los Andaquíes, Cartagena del Chairá (municipios de Caquetá) y Calamar (Guaviare) emprendieron un proceso para fortalecer su gobernanza y reforzar habilidades técnicas en Monitoreo Comunitario y de gestión para el manejo y uso de los recursos forestales que, para los casos de Calamar y Belén de los Andaquíes, incluyó la prevención de incendios.
Las experiencias, metodologías, aprendizajes y enseñanzas se reúnen en la cartilla Acciones Comunitarias para contrarrestar la deforestación en la Amazonia colombiana, que documenta el proceso que vivieron las comunidades, de la mano de WWF Colombia y Suiza, con el apoyo del Gobierno de Suiza y la Fundación Príncipe Albert II de Mónaco.
“El Monitoreo Comunitario Participativo (MCP) es esencial porque contribuye a superar el desconocimiento del estado de los bosques, la gran biodiversidad que albergan y cómo esto se traduce en recursos para quienes habitan el territorio. A medida que las comunidades sean integradas en los procesos, en las tomas de decisiones y en la gestión de sus ecosistemas, los municipios podrán planearse mejor y existirán alternativas de producción sostenible”, asegura Johana Herrera, Oficial de Bosques y Cambio Climático de WWF Colombia.
A través del análisis de datos, los habitantes pueden hacer un diagnóstico de los bosques y sus servicios para establecer acciones y medidas que les permitan manejar y aprovechar sosteniblemente todo lo que les proporcionan estos ecosistemas.

Verónica y Cristina López son hermanas y hacen parte del proceso de monitoreo comunitario en la vereda Palmichales, en el municipio de Cartagena del Chairá. Ambas coinciden en que “el monitoreo comunitario de recursos naturales es una experiencia muy enriquecedora, una oportunidad para conocer los recursos con los que cuentan las comunidades y lo importantes que son” – y agregan que- “en estos procesos se enseña a las personas a amar el medio ambiente y la naturaleza, además de la apropiación de su territorio”.
Una región decisiva
Las grandes extensiones de bosque natural de los municipios de Calamar y Belén de los Andaquíes, así como su cercanía con áreas protegidas como los Parques Nacionales Naturales Serranía del Chiribiquete y Alto Fragua Indi Wasi, hacen de estas, áreas estratégicas de la Amazonia donde las instituciones deben fortalecer y desarrollar mejores medidas preventivas, de monitoreo, de prevención y respuesta ante incendios forestales; y de restauración de áreas afectadas.
No hay que olvidar que la Amazonia colombiana es un territorio de una enorme trascendencia para el equilibrio de la vida en el planeta, pues ayuda a estabilizar el clima mundial y el ciclo hidrológico; además, es un sistema que sustenta la seguridad alimentaria, el agua y la energía de la región. Para mencionar un ejemplo, uno de cada cuatro colombianos depende del agua que viene de la Amazonia. Cuidarla no solo es un deber, es una responsabilidad con el futuro de la humanidad.







