452 soldados juraron bandera, reforzarán seguridad de elecciones del 31 de mayo

En medio de una ceremonia cargada de patriotismo, honor y compromiso institucional, realizada en el Fuerte Militar Larandia, en el departamento del Caquetá, 452 soldados, entre hombres y mujeres pertenecientes al primer contingente del año 2026 de los diferentes batallones orgánicos de la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, realizaron el juramento de bandera, acto solemne mediante el cual asumieron el compromiso de servir a Colombia y defender la soberanía, las instituciones democráticas y la tranquilidad de los ciudadanos.
La actividad militar, que reunió a familiares, oficiales, suboficiales y soldados, simboliza el inicio de una nueva etapa para estos jóvenes colombianos que decidieron vestir el uniforme de la patria y poner sus capacidades al servicio de la seguridad y el bienestar de las comunidades.
Con este juramento, los nuevos soldados pasan a integrar el componente operacional de la Décima Segunda Brigada, fortaleciendo las capacidades militares desplegadas en el departamento del Caquetá, especialmente en el marco del dispositivo de seguridad diseñado para garantizar el normal desarrollo de las elecciones presidenciales programadas para el próximo 31 de mayo.
Su misión será fundamental para preservar el orden, brindar acompañamiento a la población civil y generar las condiciones necesarias para que los habitantes del departamento puedan ejercer libremente su derecho constitucional al voto en un ambiente de tranquilidad, confianza y plenas garantías democráticas.
Los 452 soldados serán desplegados estratégicamente en diferentes municipios, corregimientos y zonas rurales del Caquetá, donde apoyarán labores de control territorial, seguridad vial, protección de puntos estratégicos y acompañamiento permanente a las comunidades durante la jornada electoral, reafirmando el compromiso del Ejército Nacional con la seguridad y la defensa de la democracia.
La incorporación de este nuevo contingente representa un importante fortalecimiento de la presencia institucional en la región y evidencia el compromiso del Ejército Nacional con la protección de la población civil y la estabilidad del territorio en uno de los momentos más importantes para el país.
Estos hombres y mujeres llegan a las filas del Ejército Nacional luego de un proceso de formación integral basado en principios y valores militares, preparación táctica y respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, pilares fundamentales para el cumplimiento de la misión constitucional.
Durante la ceremonia, también se destacó el acompañamiento de las familias de los soldados, quienes con orgullo respaldan la decisión de estos jóvenes de servir a Colombia y aportar a la construcción de un país más seguro y en paz.





