Arzobispo de Florencia entregó mensaje de año nuevo

A través de sus redes sociales, Mons. Omar de Jesús Mejía Giraldo, Arzobispo de Florencia, envió un mensaje en este primer día del 2026.
“A mis fieles, mis amigos (as), a las personas de buena voluntad, al inicio de este nuevo año, les deseo abundantes bendiciones y gracias de Dios, Padre Todo poderoso.
Querido hermano (a), permítame valerme de la primera lectura de la Santa Misa de hoy, para, en el nombre del Señor, y con su santa Palabra, pedir de Él mismo su santa bendición: “El Señor lo bendiga y proteja, ilumine su rostro sobre ti y le conceda su favor. El Señor le muestre su rostro y le conceda la paz” (cf Núm 6,22-27).
Qu el 2026, sea un año colmado de muchas gracias del cielo. Que el 2026, sea un año inmensamente bendecido por la gracia y la misericordia divina. Querido amigo (a), gracias por la generosidad de su amistad y cariño. Gracias por su amor a la Iglesia. Gracias por las oraciones que a diario eleva al Dios Santísimo por la santificación de nosotros los consagrados (as). Gracias por su paciencia. Gracias por su perdón constante.
Queridos fieles y amigos (as), desde mi humilde ministerio les garantizo mi oración constante por su vida, su familia, su vocación y su oficio cotidiano.
En el año 2026, queremos impulsar en nuestra Iglesia particular los ministerios laicales, los invito a sumarse a ser agentes misioneros y evangelizadores en nuestra Iglesia universal y particular.
Para ser un agente evangelizador, no debes iniciar por hacer algo extraordinario. Solo debes comenzar por hacer del ritmo cotidiano de su vida una continua alabanza a Dios Padre. Lo extraordinario estará en que se disponga a dejar que Dios guie su vida, su vocación, sus relaciones, su trabajo; tan solo deje que en su vida se haga la Santa Voluntad divina. Allí donde estes, lo invito a ser misionero.
Ser misionero no es hablar mucho. Ser misionero es vivir bajo la guía y el amparo del Dios altísimo. Ser misionero es ser testigo fiel del amor de Dios. Ánimo, que el 2026, sea un año de servicio y evangelización.
Bendiciones, querido hermano (a). ¡Qué el 2026 sea un año para dar gloria de Dios y para servir con generosidad a los hermanos! La Virgen Santísima, los guarde y proteja. “.





