Fabián Ramírez y Sonia se gradúan como bachilleres

Tras varios años de lucha armada, los ex integrantes de las Farc, Fabián Ramírez, y Omaira Rojas, conocida como Sonia, recibieron su diploma de bachilleres como parte de su proceso de reincorporación en el marco de los acuerdos de paz, junto a ellos, otros 14 ex combatientes también se graduaron.
Se trata de la primera promoción del Caquetá bajo el modelo de Maestro Itinerante, creado por la la Unidad Nacional Abierta y a Distancia, Unad, y coordinado por la Agencia de Reincorporación y Normalización, ARN, en el que el educador va hasta donde está el estudiante. Los docentes viajaron a Cartagena del CHairá, Solita, Solano y demás lugares en los que tenían presencia las Farc, sin limitaciones para que los excombatientes accedieran a su estudio.
Según Javier Augusto Sarmiento, director encargado de la Agencia de Reincorporacioón y Normalización, ARN, se trata de un programa innovador y flexible, “es de vital importancia que los líderes de las Farc como los demás integrantes vayan avanzando en su ruta de reincorporación y requieran estos conocimientos para que cuando comiencen sus proyectos productivos puedan garantizar el éxito”.
“Mi sueño era ser sacerdote”
Fabián Ramírez terminó su bachillerato en el colegio Nuestra Señora de Las Mercedes en El Paujil, pero no se graduó, antes de terminar el grado once conoció las Farc.
Fue en la Laguna del Chairá, zona rural de Cartagena, allí decidió que su vocación de servicio podría aportar a las Farc y desistió de la vida sacerdotal que soñaba.
“A eso fui a la selva a Cartagena del Chairá y allí me quedé, nadie me obligó, me quede porque miré que en las Farc podía hacer ese trabajo pastoral que tanto me gustaba, desde muy niño, hoy se hace realidad lo que perseguí desde hace años, convertirme en un bachiller para continuar mi vocación sacerdotal, porque eso era lo que me inspiraba y llenaba de satisfacción, creo que lo hemos logrado y me siento como si estuviésemos 38 años atrás y contento para continuar con mis estudios. El trabajo comunitario, social, era lo mío, siempre quería ayudar a la gente y pues creo que no estaba equivocado”.
Fabián Ramírez estuvo 38 años en las Farc, llegó a comandar el Bloque Sur y fue uno de los hombres más temidos en el país, dice que el cambio es notorio, “no es fácil pasar de una vida de guerra a transitar por los caminos de la paz, por eso hay que preparare para ayudar a conducir este país, no con los errores tradicionales sino con un potencial humano, conocimiento amplió de lo que necesitamos para una Colombia mejor”.
Espera convertirse en ingeniero, no en vano diseñó el Espacio Territorial en Llano Grande en Dabeiba – Antioquia, así como el campo de fútbol donde trabajó con mano de obra no calificada de los excombatientes que acababan de salir de las cárceles, quizá, después, se dediqué a la Política.
“Mi primaria la estudio en la concentración escolar Jhon F. Kenedy de El Paujil, luego hice mi bachillerato en el colegio Nuestra Señora de Las Mercedes pero lo único que no recibí fue el diploma, estudié a distancia con el colegio Nuestra Señora de las Mercedes de Calí y ahora a distancia con la Unad, hice tres bachilleratos y tengo solo un cartón”, resalta entre risas.
Finalmente, aunque quisiera hacer política, segura que “está muy contaminada, porque no gana se popularmente, sino pagando otras cuestiones para llegar a la meta”
“De extradita a bachiller académica”
Cuando los caqueteños escuchan mencionar a Sonia, recuerdan a la jefe guerrillera encargada de manejar el narcotráfico de las Farc en Caquetá, lejos de imaginarse que esa misma mujer hoy se graduó de bachiller de la Unad.
Para ella, es un día muy especial. “le doy gracias a Dios y a la vida porque me dieron esta oportunidad de cumplir un sueño, cuando estuve en mi casa no pude estudiar, éramos una familia grande y no habían recursos y es cuando aparecen las Farc y nos brindan una oportunidad de vida para el pueblo, para que todos tuviéramos derecho a la educación, a la vivienda, a la salud y eso me pareció una buena opción y por eso tomé ese camino, hablé con ellos por varios meses hasta que me escapé de mi casa y me fui, porque mis papas no me iban a dejar ir. Soy de Pitalito, tengo 12 hermanos, 4 hombres y 8 mujeres”, afima.
Pese a estar en las filas de las Farc por más de 18 años, tampoco estudió, se dedicó a la causa y olvidó sus prioridades personales; pero una vez fue capturada y extraditada a Estados Unidos, no le quedó otra opción. “Cuando estuve en Estados Unidos tuve la oportunidad de estudiar, porque es regla general aprender lo básico en inglés, me gradué, estaba en el nivel de máxima seguridad y una hora a la semana me daban clases, me tomó tres años aprender el idioma pero lo logré”.
Además intentó estudiar el bachiller, “pasé materias como sociales e historia, lo que poco me gustaba porque era sólo de Estados Unidos nada de Colombia, pero en matemáticas me raje y no me pude graduar como bachiller, pero ahora, hubo mucho esfuerzo y dedicación, le agradezco a los profesores, por su sacrificio, tuvimos una bonita relación y fue un trabajo conjunto, algunas clases presenciales y otras por internes, fueron seis meses. Ahora me estoy preparando para presentar las pruebas del icfes en marzo, del año entrante, me gusta la administración comercial o pública y sería lo próximo a estudiar”
Sonia asegura que nunca perdió las esperanzas de regresar, “no sabía cuándo pero sabía que volvería, no hay palabras para expresar el agradecimiento a Dios, y a todas las instituciones que nos dieron esta oportunidad, quiero decirle a los ex combatientes que se animen, se preparen y aprovechemos esta oportunidad, al Presidente que cumpla los acuerdos y a todos, que así como nos desarmamos las manos, desarmemos la mente, el corazón, el alma y el pensamiento, porque de lo contrario habrá odio, resentimiento, coraje y no podemos lograr una paz con justicia social”.
A sus compañeros de lucha que aún siguen en las armas, les envió otro mensaje: “respeto la decisión que tomaron, pero yo estoy honrando el acuerdo, comprometida con el proceso, ya estuve 18 años en las Farc, 15 años en la cárcel y sigo cumpliendo el acuerdo”.







