55 mujeres indígenas fortalecen su liderazgo para la defensa del territorio en Putumayo

En un encuentro académico y cultural, 55 mujeres indígenas de los pueblos Siona, Pastos, Quillacinga y Misak culminaron su proceso de capacitación con el Diplomado en Formación Política, Ambiental y Ancestral, consolidándose como lideresas comprometidas con la defensa de sus territorios y saberes ancestrales.
El evento liderado por el Resguardo Indígena Piedra Sagrada en alianza con la Universidad del Putumayo, fue un espacio de aprendizaje que integró conocimientos ancestrales y occidentales para el fortalecimiento de capacidades organizativas, ambientales y de gobernanza.
El programa REM Visión Amazonía, entidad que financió la ejecución del proyecto en el marco de la cuarta convocatoria del pilar de Gobernanza Ambiental con Pueblos Indígenas – PIVA, acompañó la ceremonia de clausura, en Casa Betania, Villagarzón. Inició con un ritual de armonización y estuvo marcada por la entrega de certificados a las participantes, quienes ingresaron acompañadas de sus familias.
Durante el diplomado, las participantes desarrollaron habilidades técnicas como el uso de GPS y la instalación de cámaras trampa para el monitoreo de la biodiversidad, además de profundizar en el reconocimiento de sus territorios, fuentes hídricas y sitios sagrados.
“Somos 4 pueblos que, aunque tenemos diferencias, nos encontramos en ese cuidado por la familia y por el territorio. Fue un intercambio cultural que no se olvida, que nos queda para toda la vida… Hemos cuidado el territorio de forma empírica durante años, y hoy contamos con herramientas técnicas que nos permiten continuar esta labor y enseñar a las nuevas generaciones”, expresó Rosa Botina, Gobernadora del Resguardo Piedra Sagrada del pueblo Pastos.
Esta iniciativa destinó recursos a comunidades que ancestralmente han protegido la selva y contribuyen de manera decisiva a contener la deforestación, pues como lo manifestó Eduardo Ariza, líder del pilar indígena, “La gobernanza del territorio por parte de los pueblos indígenas es más que una misión cumplida; es una garantía de sostenibilidad para la Amazonía”.








