12 años de la muerte del padre Bruno del Piero

Hoy se cumplen 12 años del fallecimiento del padre Bruno del Piero, misionero de la Consolata que adoptó al Caquetá como su hogar.
El padre Bruno del Piero murió en horas de la mañana del miércoles 16 de abril de 2014, internado en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Medilaser de Florencia.
Nació el 24 de octubre de 1932 en Roveredo in Piano, Italia y fue ordenado sacerdote en 1961. Desde entonces orientó su vida al trabajo misionero, decisión que lo llevó a Colombia, estableciendo un gran vínculo con el sur del país, en especial con los departamentos Caquetá y Putumayo.
Su labor pastoral se extendió por zonas rurales y apartadas, conocía el territorio con detalle y mantenía una relación cercana con la gente. El padre Peter Ssekajugo, quien acompañó al religioso en varios de sus viajes entre San Vicente del Caguán y Florencia cuenta que “por los caminos, ríos y desde el aire, Bruno reconocía los pueblos por su ubicación y nombre… La Amazonia colombiana y fronteriza conoció a Bruno y él la conoció también, la anduvo, la caminó, la trotó, la corrió, la voló, la navegó, la celebró, la construyó, la amó”.
A lo largo de su trayectoria hizo parte de procesos importantes para la Iglesia Católica en la región. Vio la elevación de Florencia a una diócesis, la erección del Vicariato de San Vicente-Puerto Leguízamo, y participó junto con el P. Gaettano Mazoleni y Mons. Francisco Múnera, en la configuración geográfica del Vicariato Apostólico Puerto Leguízamo-Solano.
Su cuerpo reposa en el camposanto de Cartagena del Chairá y a doce años de su muerte, el padre Bruno del Piero es recordado en todo el Caquetá como un hombre que dedicó su vida al servicio, recorrió sus caminos y dejó una huella que permanecerá en la memoria colectiva del departamento.







