Todos son bienvenidos a la casa de Dios, comparten almuerzo con habitantes de calle

Este Jueves Santo, la Catedral Metropolitana Nuestra Señora de Lourdes acogió a más de 100 habitantes de calle en un compartir que demuestra que el amor de Dios se hace presente en la fraternidad.
Monseñor Omar de Jesús Mejía Giraldo presidió este encuentro con la ternura de un pastor que conoce el olor de sus ovejas. Sus palabras y su bendición fueron un bálsamo de esperanza para corazones que hoy luchan contra las sombras de las adicciones.
“Esta jornada nos recordó que el sagrario más cercano se encuentra en cada hermano. Dios no habita en las alturas lejanas, sino en el rostro de aquel que sufre. Hoy comprendimos que ser sacramento de caridad es reconocer el brillo de Cristo en los ojos de quienes la sociedad suele olvidar”, manifestó el P. Ariel Torres Sanza, párroco de la Catedral.
El sacerdote hizo extensiva su gratitud a cada voluntario y benefactor cuyas manos prepararon no solo alimentos, sino un mensaje de pertenencia, obras de misericordia evidentes en esta Semana Mayor.







