Del secuestro a la esperanza: la historia de cómo tropas del Ejército rescataron a seis menores en la selva del Caquetá

Durante tres días, la selva del Caquetá fue el único refugio para seis menores de edad que, en medio del miedo y la incertidumbre, se ocultaban para proteger sus vidas. Sin alimentos suficientes, enfrentando la lluvia, el cansancio y la amenaza constante de ser encontrados, resistieron aferrados a una sola idea: sobrevivir.
Todo comenzó días antes, en zona rural de Cartagena del Chairá. Allí, un hombre denunció haber sido citado y posteriormente secuestrado por alias La Morocha, presunta integrante del grupo armado organizado residual, GAO-r, Estructura Rodrigo Cadete. Según su testimonio, fue trasladado a una finca donde permaneció retenido cerca de 11 días, obligado a realizar trabajos forzados tras ser señalado como responsable de un homicidio en la región.
La situación alcanzó su punto más crítico cuando, en medio del cautiverio, escuchó que planeaban atentar contra su vida. Sin otra opción, decidió huir. En una carrera silenciosa contra el tiempo, logró escapar y alertar a su esposa. La decisión fue inmediata y dolorosa, separarse para sobrevivir. Mientras él buscaba ayuda, sus hijos se internaron en la selva para evitar ser reclutados o agredidos.
Así comenzó la angustiosa travesía de los menores, quienes permanecieron ocultos durante tres días en zona rural del sector de Peñas Coloradas. Allí, en medio de la espesura, resistieron el hambre, el agotamiento y el miedo constante.
En paralelo, en el casco urbano de Cartagena del Chairá, la denuncia encendió las alertas institucionales. Un consejo de seguridad extraordinario articuló a autoridades civiles, Fuerza Pública y organismos de derechos humanos con un objetivo claro, ubicarlos y protegerlos.
La respuesta fue inmediata. A través de la coordinación entre la Secretaría de Gobierno Departamental, entidades del Ministerio Público y el Comité Internacional de la Cruz Roja, se activaron rutas humanitarias. Al mismo tiempo, tropas de la Fuerza de Despliegue Rápido n.° 6, en coordinación con la Décima Segunda Brigada de la Sexta División del Ejército Nacional, desplegaron una operación militar, denominada Operación Magno.
La búsqueda exigió precisión, resistencia y cautela. La selva, densa e impenetrable, no daba tregua. Sin embargo, tras intensas jornadas de rastreo, los soldados lograron ubicar el punto exacto donde los menores permanecían ocultos.
El momento del hallazgo rompió la tensión acumulada. Los menores, visiblemente agotados, fueron recibidos por los uniformados en una escena marcada por el alivio. De inmediato, los socorristas de combate actuaron, brindaron primeros auxilios, suministraron líquidos, sueros y alimentos, estabilizándolos tras días de desgaste físico y emocional.
Con la situación controlada, se inició la maniobra de extracción bajo estrictas condiciones de seguridad. El objetivo era claro, sacarlos de la zona, reunirlos con sus padres y garantizar su traslado a un lugar seguro, donde recibirán atención médica y acompañamiento institucional para el restablecimiento de sus derechos.
Así, lo que comenzó como un secuestro y una huida desesperada, hoy se convierte en una historia de supervivencia y respuesta oportuna. Más allá del resultado operacional, este rescate envía un mensaje contundente, la protección de la vida, especialmente la de niños, niñas y adolescentes, sigue siendo una prioridad en las regiones más apartadas del país.
La Sexta División del Ejército Nacional reafirma su compromiso con la seguridad y la defensa de la población civil, llevando no solo operaciones militares, sino también esperanza a quienes más lo necesitan.





