Comunidad indígena en Caquetá es sujeto de reparación.

Comunidad indígena en Caquetá es sujeto de reparación.
Con un paseo de olla a orillas del río Fragua Chorroso, para fortalecer los lazos de confianza, se dio el encuentro con la comunidad Jaieni Diona y la Unidad de Víctimas del Caquetá, lo que se buscaba era definir los términos del Plan Integral de Reparación Colectiva de esta comunidad étnica.
Las partes revisan el documento de caracterización del daño, un proceso en el que se identifican de manera colectiva y participativa los daños que el conflicto armado dejó en este Sujeto de Reparación Colectiva Étnico; esto se dio en el marco de tres derechos colectivos fundamentales: territorio, autonomía y gobierno propio e identidad cultural.
El trabajo se viene adelantando desde el 2018 y busca definir las medidas de restitución, rehabilitación, satisfacción, garantías de no repetición e indemnización en los componentes social, político y económico de esta comunidad.
Luis Fernando Perdomo, vocero de los Jaeni Diona precisó que como integrantes del cabildo son responsables de orientar qué es lo que realmente necesitan para su reparación. Según dijo, es prioridad que la institucionalidad los apoye en la construcción de un entorno donde puedan realizar sus prácticas ancestrales de medicina tradicional, caza y pesca, así como sus rituales.
“La idea es hacer un alto en el camino para escudriñar sobre los beneficios que traerá la reparación que ofrece la Unidad, para proceder como pueblo unido a aceptarla. Nos parece importante el apoyo que quieren darnos para cuidar la preservación de nuestras costumbres ancestrales”, manifestó.
El cabildo está asentado en el área rural de San José del Fragua, fue constituido en el año 2015 y lo conforman cerca de 90 personas, que representan 30 familias del pueblo murui (uitoto).






